Las empresas son el reflejo de las personas que trabajan en ellas. Por eso, es nuestro deber gestionar correctamente a cada integrante que conforma nuestros equipos de trabajo y así conseguir los resultados que buscamos.

El liderazgo de equipos de trabajo es una tarea, en la que debemos pensar y tomar decisiones de manera estratégica y usar herramientas que nos ayuden a desarrollar a las personas que conforman estos grupos de trabajo. 

¿Por qué gamificar los procesos para nuestros equipos de trabajo?

Las personas necesitamos motivación para desarrollar las tareas diarias de la mejor manera, más productiva y eficiente posible, por eso este es uno de los principios de la gamificación, conseguir que las personas entren en un estado de conexión y motivación con lo que están haciendo para así alcanzar sus objetivos individuales y los de la organización. Además, si hablamos de tareas rutinarias y repetitivas, las mecánicas de juego contribuyen a dar un sentido de logro así hagamos la misma actividad a diario lo que se traduce en motivación y productividad. 

Mecánicas de juego

Las denominadas mecánicas de juego con las herramientas que usamos para desarrollar una estrategia de gamificación dentro de nuestros equipos de trabajo, en este caso. Con ellas conseguimos mejorar la experiencia del trabajo que cada persona ejecuta, por tanto el engagement. El objetivo principal de gamificar el trabajo, es conseguir que actividades o tareas se puedan ejecutar de forma divertida o entretenida. Estas mecánicas son aquellas que nos permiten darle sentido al juego o a una estrategia de gamificación. Algunas de ellas son: Puntos, monedas, insignias, medallas, premios, rifas, retos, desafíos, entre otros. Así podemos definir de qué forma avanza cada participante o colaborador del equipo de trabajo. 

Indicadores de gestión

Los indicadores claves de desempeño (KPI’s) son esas metas que debemos cumplir de forma individual y en equipo para alcanzar los objetivos generales dentro de las empresas u organizaciones. Y son los que vamos a mejorar implementando una estrategia de gamificación. 

Para entenderlo mejor, lo explicaremos con un ejemplo. Supongamos que tenemos un equipo comercial con 5 colaboradores. Si uno de nuestros indicadores a trabajar o KPI en nuestra área, es incrementar la tasa de cierre de ventas de seguros al mes en un 20% tenemos que plantear la estrategia para conseguir una mejora individual de cada agente de ventas de un 4%. Como sabemos todas las personas vivimos nuestro crecimiento personal e individual en procesos completamente diferentes, por eso la tarea del líder es generar inducir esas mejoras usando alguna de las mecánicas de juego dentro de la estrategia, anclando el indicador con un plan de desarrollo individual.

Aprendizaje

Tal como en los juegos de video, al estar inmersos en una dinámica de juego, nuestro cerebro aprende a realizar tareas más rápido en busca de conseguir ‘’ganar’’ o de recibir un premio o reconocimiento social. Pero no hablamos solo hablamos del aprendizaje como consecuencia de la Gamificación. También una estrategia gamificada debe incluir un sistema individual, en el que cada integrante tenga la posibilidad de formarse y fortalecer sus conocimientos para desarrollar habilidades específicas. 

Plataforma de Gamificación

La tecnología ya hace parte de nuestra vida diaria y también tiene su lugar en la Gamificación. En Talentu, por ejemplo desarrollamos una plataforma que soporta una estrategia sólida, que le ha dado a nuestros clientes la posibilidad de incrementar sus indicadores exponencialmente, manteniendo muy altos los niveles de motivación dentro de los equipos con los que trabajamos. 

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